CAPÍTULO 3. Legislación básica y trabajo en altura. Otros documentos

Las tareas en obras de construcción, excavación, movimientos de tierras y túneles, con riesgo de caída de altura o sepultamiento están calificadas por la legislación como actividades de especial riesgo.

El objeto de este tercer capítulo es detallar algunos aspectos generales sobre el trabajo en altura -sistemas de protección y sus condiciones de fabricación, formación necesaria, etc.- contemplados en dicha legislación (3.1), desde la Ley 31/1995 de prevención de riesgos laborales y los reales decretos que la desarrollan hasta documentos especializados (3.2), tales como las conocidas Notas Técnicas Preventivas o Guías Técnicas, ambas elaboradas por el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo.

3.1 Legislación

3.1.1. Ley 31/1995, de Prevención de Riesgos Laborales

La Ley de Prevención de Riesgos Laborales es la norma de referencia en el ámbito de la seguridad y salud de los trabajadores. La citada ley establece, en su artículo 14, que el empresario debe garantizar la seguridad y salud a sus trabajadores.

De esta forma, y según se recoge en sus artículos 15 y 16, una de los principios generales que debe cumplir el empresario es evaluar los riesgos que no se hayan podido evitar. En esta evaluación se tendrán en cuenta la naturaleza de la actividad, las características de los puestos de trabajo existentes y de los trabajadores que deban desempeñarlos, así como de los equipos de trabajo que deban utilizar.

Habitualmente, debido a las técnicas constructivas actualmente empleadas, es difícil evitar el trabajo en altura y, por ende, la probabilidad de que un trabajador sufra un daño debido a una caída desde altura. Cuando sea imposible instalar medidas de protección colectiva, se deben facilitar equipos de protección individual (EPI) a los trabajadores con el fin de garantizar su seguridad. Dependiendo de la clase de EPI, se incidirá en la gravedad de las consecuencias de un posible accidente o en la probabilidad de que éste ocurra. Por ejemplo: un arnés anticaídas permite la caída, pero la detiene. No incide sobre la probabilidad, pero sí sobre la gravedad. Sin embargo, si se utiliza un sistema de retención, sí se actúa sobre la posibilidad de que ocurra.

En una cubierta plana sin peligro de hundimiento pero sin protección perimetral, un trabajador debe realizar una operación a tres metros del borde. ¿Será necesario un sistema contra caídas o, por el contrario no será necesario al no tener que acercarse al borde?

El artículo 15 de la Ley de prevención dice que “la efectividad de las medidas preventivas deberá prever las distracciones o imprudencias no temerarias”. ¿Sería una distracción, por ejemplo, desenredar un cable andando hacia atrás en esta situación?

¿Dónde se especifica que sea obligatorio el uso de casco en los trabajos en altura? La legislación no suele detallar en situaciones concretas. Si se utiliza un sistema anticaídas, el empresario debe asegurarse de la “efectiva ejecución de las actividades preventivas”. Para ello, se deberá tener en cuenta el estado actual de los conocimientos y de la técnica, atendiendo los consejos de especialistas de reconocido prestigio y de la Administración.

De acuerdo a esta ley, la empresa debe asegurarse de que los EPI garanticen la seguridad y salud de los trabajadores y, por ello, se debe velar por que siempre estén en perfecto estado. En este sentido, también los productores de EPI tienen que fabricarlos según los requisitos mínimos de seguridad y salud establecidos y de manera que sean efectivos (si se utilizan acorde a sus instrucciones).

Utilizar los dispositivos de acuerdo con las instrucciones del fabricante, la obligación de suministrar un folleto informativo y realizar el mantenimiento y revisión fijado por el fabricante, son tres conceptos básicos en el uso del EPI.

Es imprescindible que la formación del trabajador sobre sus riesgos sea suficiente y necesaria (artículo 19 de la Ley 31/1995), así como elaborar un plan de evacuación para los casos de emergencia (artículo 20 de la misma Ley). Estos dos aspectos cobran especial importancia en el riesgo en altura, por lo que se tratan en la guía en temas posteriores.

Recuerda…
  • La empresa debe garantizar que se ponen las medidas adecuadas para evitar o disminuir el riesgo de caída desde altura.
  • A su vez, el fabricante debe poner en el mercado unos EPI que cumplan unos requisitos mínimos de seguridad y salud.
  • El trabajador debe, por su parte, utilizar correctamente estos EPI (de acuerdo con las instrucciones del fabricante) y, en caso de que detectase que no funcionan correctamente, ha de comunicárselo a su superior.

De la Ley de Prevención de Riesgos Laborales emanan otras normas que la desarrollan, y conforman el marco legal a tener en cuenta a la hora de desarrollar las acciones necesarias para garantizar la seguridad y salud de los trabajadores.


3.1.2. Real Decreto 1215/1997. Disposiciones mínimas de seguridad y salud para la utilización por los trabajadores de los equipos de trabajo

Este RD regula las características de los equipos de trabajo, entendiendo como tales cualquier máquina, aparato, instrumento o instalación utilizado en el trabajo.

El empresario debe velar por que los equipos de trabajo escogidos para los trabajadores sean adecuados y adaptados al trabajo, de modo que garanticen su seguridad y la salud de los trabajadores que lo utilizan. Por ello, se deben tener en cuenta las condiciones y las características específicas del trabajo y de los riesgos que puedan derivarse de su utilización.

Por ejemplo, el empresario debe decidir entre una línea de anclaje horizontal o una plaqueta de anclaje, tomando como base los trabajos que se lleven a cabo.

El mantenimiento de los equipos de trabajo debe hacerse, en términos generales, de acuerdo con las instrucciones del fabricante y, además, deben hacerse comprobaciones a los que ya están instalados. Esto implica, por ejemplo, la revisión de los anclajes fijos a la estructura antes de comenzar los trabajos.

Continuando con las indicaciones de la ley 31/1995, el trabajador debe tener formación suficiente y necesaria sobre los riesgos que se deriven de la utilización de los equipos de trabajo. El RD define unos contenidos formativos generales para las personas cuyas tareas incluyan el montaje de andamios[1] y para los trabajadores que tengan que realizar tareas mediante técnicas de acceso mediante cuerdas[2] (trabajos en suspensión).

Asimismo, exige la elaboración de un plan de evacuación que contemple el rescate en caso necesario como, por ejemplo, que una persona se encuentre inconsciente en colgando de un arnés[3].

El último aspecto que se va a resaltar sobre la relación del RD 1215/1997 con los trabajos temporales en altura es que éste prohíbe la realización de estos trabajos cuando las condiciones meteorológicas (viento, lluvia, nieve, granizo, calor o frío extremo) pongan en peligro la salud y seguridad de los trabajadores.

3.1.3. Real Decreto 1627/1997. Disposiciones mínimas de seguridad y de salud en las obras de construcción

Este RD es la transposición de la Directiva Europea 92/57/CEE, la cual establece las disposiciones mínimas de seguridad y salud que deben aplicarse en obras de construcción temporales o móviles.

Este RD cataloga los trabajos en altura como riesgo especial para la seguridad y salud de los trabajadores. Para reducir la probabilidad de caída indica que, en primera instancia, se deben instalar dispositivos de protección colectiva, tales como barandillas, plataformas o redes de seguridad. Si, por la naturaleza del trabajo esto no fuera posible, se utilizarían equipos de protección individual como, por ejemplo, arneses u otros medios equivalentes.

También contempla el mantenimiento de los medios de protección, cuyo buen estado se debe verificar previamente al uso, posteriormente de forma periódica y cada vez que sus condiciones de seguridad y salud puedan resultar afectadas. Por lo tanto, además de comprobar en dichos términos el arnés, cinturón de seguridad, etc., también se debe verificar cualquier elemento de la cadena de seguridad, incluidos los puntos de anclaje.

Además, el estudio de seguridad y salud debe contemplar, en la medida de lo posible, trabajos posteriores en la obra, por lo que ha de prever elementos de seguridad y salud (medios auxiliares, puntos de anclaje, etc.) a utilizar. Por ejemplo, esto ocurre con la instalación de antenas para televisión en los edificios o con la limpieza de cristales.

3.1.4. Real Decreto 773/1997. Disposiciones mínimas de seguridad y salud relativas a la utilización por los trabajadores de equipos de protección individual

Este RD define los EPI como “cualquier equipo destinado a ser llevado o sujetado por el trabajador para que le proteja de uno o varios riesgos que puedan amenazar su seguridad o salud, así como cualquier complemento o accesorio destinado a tal fin”.

Este documento es básico para la elección y el uso correcto de cualquier tipo de EPI en general y de los destinados al trabajo en altura en particular. Por ello, a continuación se resaltarán algunos de los aspectos más representativos para esta guía.

La definición proporcionada por este RD contrasta con la establecida en el RD 1407/1992 “cualquier dispositivo o medio que vaya a llevar o del que vaya a disponer una persona, con el objetivo de que la proteja contra uno o varios riesgos que puedan amenazar su salud y su seguridad”.

Por lo tanto, puede haber EPI que se consideren como tales en el RD 1407/1992 (orientado a personas), pero que no estén dentro del ámbito de aplicación del RD 773/1997, (orientado a trabajadores).

De hecho, en este último RD se excluye el material deportivo expresamente del ámbito de aplicación. No se debe emplear el material exclusivamente deportivo en el trabajo, principalmente porque en las pruebas técnicas de referencia no siempre se utilizan los mismos valores, como se puede distinguir en el siguiente cuadro:

 

Ámbito deportivo

Trabajo en altura

 

EN 892

EN 365

Pruebas

80 kilos

100 kilos

Fuerza de choque permitida

1200 daN

600 daN

 

EN 12277

EN 361

Ángulo máximo de persona inconsciente (respecto al elemento vertical del que cuelga la persona)

90º

50º

Fig. 3.3.4-1. Posición con arnés de trabajo

Fig. 3.3.4-2. Caso posible con arnés deportivo

Se debe tener muy en cuenta la compatibilidad entre los elementos del equipo de protección individual. Si se va a componer un sistema anticaídas con elementos que no se hayan vendido conjuntamente como tal, se debe valorar si estos se pueden utilizar simultáneamente, de acuerdo a las instrucciones del fabricante. Así, es muy habitual que en ellas se aluda a que “se debe utilizar con un arnés que cumpla la norma EN 361 y un conector que cumpla la norma EN 362”.

En ocasiones, se pueden encontrar equipos aptos tanto para deporte como para trabajo (por ejemplo, algunos conectores).

Para distinguir un equipo deportivo de uno de trabajo se debe recurrir a las instrucciones del fabricante y a las normas EN que pueda cumplir.

Por último, se ha de resaltar que, de acuerdo con este RD, los EPI deberán ajustarse al portador. No hay que olvidar, por ejemplo, que existen diferentes tallas para los arneses y cascos.

3.2. Guías técnicas, Notas Técnicas de Prevención y otros documentos

El Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (INSHT), como organismo científico técnico de la Administración General del Estado, es el encargado de elaborar las Guías Técnicas orientativas y no vinculantes para la interpretación de los reales decretos desarrollados a partir de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.

Asimismo, elabora las denominadas Notas Técnicas Preventivas (NTP), las cuales tampoco son vinculantes ni de obligado cumplimiento. Sin embargo, se las debe prestar mucha atención ya que son una referencia técnica en la que participa la Administración.

El INSHT, siguiendo su labor de asesoría, también desarrolla otros documentos orientativos de gran interés.

Seguidamente, se enumeran las guías técnicas elaboradas a partir de los reales decretos:

A continuación, se exponen algunos aspectos destacados relativos a la seguridad y salud en los trabajos en altura las principales NTP que hablan del trabajo en altura:

El INSHT publica otros documentos, además de las guías técnicas y las notas técnicas preventivas, que pueden resultar de utilidad como, por ejemplo:

Por su parte, la Comisión Europea ha publicado la Guía no vinculante sobre buenas prácticas para la aplicación de la directiva 2001/45/CE (trabajo en altura). Es un documento demostrativo que ayuda a la comprensión de la protección del trabajo en altura.

[1] Los contenidos se pueden consultar en el Anexo II. 4.3.7.

[2] Los contenidos se pueden consultar en el Anexo II. 4.4.1. f.

[3] Los contenidos se pueden consultar en el Anexo II. 4.1.