Enganchados a la oficina
3 de mayo de 2010
Desde estrés, ira y cuadros de ansiedad hasta hipertensión, patologías cardiovasculares y problemas gastrointestinales. Estas son algunas de las consecuencias para la salud que tiene la adicción al trabajo, una nueva patología que ya sufre un 10% de la población española. Los psicólogos gallegos aseguran que la clave para diferenciar a un empleado implicado de un adicto es que este trabaja de forma compulsiva sin disfrutar de su labor, no puede desconectar los sábados y domingos y, al final, rinde menos que el resto de sus compañeros.
Pasan la mayor parte del día en en el trabajo, sienten remordimientos por tener vacaciones y no saben desconectar de la oficina cuando llega el fin de semana. Son los adictos al trabajo, una patología que ya afecta a un 10% de los españoles y que provoca numerosos problemas físicos y psíquicos a quien la sufre. Pese a que pueda parecer que este tipo de trabajadores son el empleado deseado por cualquier empresa, los psicólogos gallegos lo dejan claro: a la larga, su productividad es mucho menor que la de sus compañeros.
Para diferenciar a una persona muy trabajadora de la que tiene un problema de adicción basta ver cómo desempeña sus tareas. "Una cosa es que por algo puntual tengas que estar más horas de lo normal o que estés muy implicado y a gusto con tu trabajo y otra que lo que al principio era una tarea placentera se convierta en una necesidad", señala la vicesecretaria del Colexio de Psicólogos de Galicia, María Concepción Prado, que añade: "La gran diferencia es que los adictos al trabajo no disfrutan con su actividad pero como ocurre en cualquier otra adicción, la situación les supera y no pueden evitarla". Un reciente estudio sobre este tema, elaborado por la Universidad Jaume I de Castellón, señala que hay dos claves para detectar esta patología: el adicto se caracteriza porque trabaja en exceso y de forma compulsiva.
Otro de los puntos en común de los enganchados a la oficina es que no saben desconectar una vez salen de la empresa. El estudio de la Universidad Jaume I marca unos parámetros para que cada individuo sepa de forma sencilla si es o no adicto a su trabajo. Quienes contesten que sí a "siempre voy a contrarreloj; llevo varios asuntos a la vez; para mí es importante trabajar duro aunque no disfrute de lo que hago o me siento culpable cuando tengo un día libre" es prácticamente seguro que sufren algún problema de adicción laboral.
Fuente:
03.05.10
www.farodevigo.es